lunes, 19 de marzo de 2012

RESET

Con el fulgor de un rayo, salió corriendo en busca de si mismo. No sabía ni cuándo ni hacia dónde había escapado, pero tenía en mente que algo le faltaba. Se contó las almas y vio que le faltaba una, la única.
Se sintió vacío, como si todo lo que había hecho de un tiempo a esa parte no hubiera ocurrido, no hubiera tenido sentido.
Y no lo tenía, o, al menos ahora, no se lo encontraba.
Y en el camino de vuelta a ninguna parte, se encontró con el Destino, baraja en mano, sentado en una mesa.
Le ofreció la silla de enfrente.
Tomó asiento y le miró a la cara. Hueca, sin expresión a pesar de tener todos los rasgos de humanidad, sin un atisbo de eso, humanidad.
Miedo.
No temas, solo voy a echarte las cartas. Corta.
Temblorosa la mano, dio un corte terciado y separó la baraja en dos montones desiguales.
Destino le miró y, sin tomar ninguna carta, rió a carcajadas.
Ya sabes que tengo todo escrito. El azar no puede ayudarte.
Cautela.
Pero el azar no rige. Es el querer el que manda.
Y de fuerte manotazo, tiró las cartas de la mesa.
Asombro.
¿Eso es lo que piensas?
Eso es en lo que ahora creo.

Y le lanzó un fuerte puñetazo al rostro sin humanidad. Se deshizo en polvo negro y desapareció.
Rabia. Calma.
Ahora tengo yo el mando.
...

2 comentarios:

  1. Con las letras en cursiva se sabe mejor quién es quién.O.K.
    Pilar. ¿Así vale?

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