De lo más infinitesimal de lo comúnmente cotidiano nos nutrimos. Es por ello, que no debemos menospreciar nada. No solo lo importante nos da forma. Aquello que consideramos menudencias son las que nos distinguen del resto y las que crean nuestra esencia propia.
Cada uno de nosotros aportamos nuestro granito de arena a todo lo que nos rodea. Yo soy lo que quiero ser, pero hecho por vosotros.
Ni bueno ni malo, al fin y al cabo, diferente.
Incomprensible, incomprendido.
Amor, odio, siempre expuesto a juicios generales, a jurados únicos, con el semblante de inocente culpabilidad. Mirada al frente sin prejuicios. No puedo evitar ser lo que me hicisteis ser.
Pero tampoco quiero. Si lloré o reí, si hable o callé, si me fui o quedé, fue por que así lo dictaba mi necesidad. Y en último caso, la culpa es vuestra.
Por ello, nunca encerradas en poesía de estricta estructura, de rimas forzadas, solo quiero daros las gracias.
El hijo, esposo, hermano, familia, amigo, compañero, querido y, por qué no, el enemigo, desconocido u odiado, os dedican estas poca líneas sacadas de lo más profundo de sus corazones.
Solo espero no aburriros, defraudaros lo justo, para que sigáis al otro lado, bien pegados, por siempre.
Y si en algún momento fallo, no seáis duro conmigo; en lo más profundo de mi ser, en el entramado de mi alma, solo soy lo que habéis querido y lo que queréis que sea.
Expreso emociones con palabras
Grito sentimientos con voz profunda
Soy humano
En el buen sentido de la palabra
Humano
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