Coincidió el recuerdo con el presente
Mariposas en sus manos
Cosquillas en el corazón
Sentimientos en su mente
Grácil vuela el hada de la felicidad, y como viene, se va. Como copo de nieve, se derrite en tus manos, pero deja el sentir. Sentimientos encontrados, alzando los brazos hacia el infinito para que nunca desaparezcan. Oda, canto, poesía, al extremo que es imposible de alcanzar, al absurdo de esperar que sea eterno, cuando realmente es etéreo.
Y con esa facilidad nos resquebraja, necesitando curarnos con tiritas en el alma.
Vientos, soplad
Llevarme donde espera
Inspiración sincera
Plena felicidad
Corriendo el velo de la absurda hipocresia, nos encontramos desnudos ante el jurado de la verdad. Y si en algo (todo) os he fallado, me ofrezco para el veredicto final. Nada de lo que pudiera explicar debería hacer cambiaros de opinión. Y aquí me teneis aceptando el castigo.
Pero si al final os equivocasteis, no os preocupeis que yo mismo os pondré tiritas en el alma.
Cadena de la vida
Enredada en la tuya
Susto, perplejidad, conciencia
Sabiduria, alegria
Al que no le guste, que no mire. El que no quiera, que no lea. Nada le impongo, nada tiene la suficiente importancia para que se pierda el rumbo que uno se ha marcado. Y por el que es feliz.
Pero si al final del camino alguien las necesita, que sepa que siempre podre pegaros tiritas en el alma.
Ni duque, ni conde, ni marques
De brazos abiertos caballero
A la espera del primero
Que quiera llenarlos con él
Y poder decir, sin miedo, aunque sea por un fugaz momento, que ya no necesito tener tiritas en el alma.
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